lunes, 14 de mayo de 2018

Reseña: CON LA MISMA MONEDA, de Verity Bargate.


Título: Con la misma moneda
Autora: Verity Bargate
Traducción: Íñigo F. Lomana
Publica: Alba Editorial
Páginas: 232
Precio: 17,50 €

¿Te ha hecho daño alguna vez y te han dicho que era porque te querían? ¿Te has creído esa justificación o, por el contrario, has pensado que el que te quiera no puede hacerte llorar tan premeditadamente? ¿No es un poco difícil a veces perdonar a los demás, por mucho que nos digan que nos quieren? O imposible. Al menos, así parece pensarlo Sadie Thompson, la protagonista de Con la misma moneda, la novela de Verity Bargate de la que hoy os vengo a hablar.
Sadie Thompson es una chica  a la que su madre dejó en un internado de monjas a los tres años, la sacó a los once para que pasara un curso con ella y su nuevo marido, y no la volvió a ver hasta los dieciocho, cuando la volvieron a obligar a regresar a casa para que cuidara de los perros mientras la progenitora pasaba sus últimos días en el hospital. Tras el funeral, Sadie se va a Londres con el Mercedes de su odioso padrastro. Por el camino, recoge a un hombre diez años mayor que ella al que más tarde regala el coche. Ya en Londres, una vez Sadie instalada en el piso que heredara de su madre, además de unos buenos ahorros y una virgen de madera, vuelve a reencontrarse con el autoestopista y descubre que ambos están destinados a estar juntos. ¿Será capaz nuestra chica de mantener esta relación hasta el final?
Sadie Thompson, la narradora y protagonista de esta singular novela que ahonda en la necesidad de una familia, el amor, el sentimiento de culpa y la incapacidad de perdonar a aquellos que queremos pero que nos han hecho daño, es una chica que se ha criado en internados durante prácticamente toda su vida. Su madre la dejó en uno a los tres años y tras vivir con ella a los once durante un tiempo, decidió que lo mejor era volver a ingresarla en un colegio. Durante el poco tiempo que Sadie pasaría con su madre y su odioso padrastro, no llegaría a encontrar el amor maternal. Solo poco antes de que su progenitora muriera pudo encontrar algo de cariño en ella y, más tarde, gracias a las historias que Chris, la antigua amiga que heredara de su progenitora, le contara en Londres.
Sadie se ha criado fuera de una familia, con una gran necesidad de amor. No es de extrañar por tanto que se enamore del primer hombre que encuentre y que, por su falta de educación sentimental y su inmadurez, no sepa cómo llevar la relación, hasta el punto de decidir hacer algo extremo cuando se siente traicionada por enésima vez.
De los personajes secundarios que conoceremos en esta novela son especialmente destacables Tim, el enamorado de Sadie, ese joven que viene y va a la estación petrolífera en la que trabaja y con el que tal vez no debería haberse cruzado (o él con ella) y Chris, la amiga que, en su madurez, vive de una forma que muchos censurarían pero que Sadie acepta con toda la naturalidad del mundo.
Decía antes que Con la misma moneda es una novela singular. Lo vuelvo a afirmar ahora, pues no dejo de pensar en la brillantez de su narrativa, pero también en los derroteros por los que acaba llevándonos la tortuosa trama. Sin duda, la historia de Sadie, esta chica que no es capaz de aceptar que le repitan una vez más que le hacen daño por amor, me ha recordado a las del cine de Almodóvar, así que si está leyendo esta reseña (cosa que dudo), le animaría a que la llevara a la gran pantalla. Y a los demás, mis queridos lectores, que os animéis a leerla para que descubráis mucho en lo que pensar, sentir y, finalmente, reflexionar. ¿Os atreveréis a querer a Sadie Thompson hasta pase lo que pase?
Cristina Monteoliva